Octubre 2026
Los traslados largos para ir al trabajo salen caros
¿Conduces largas distancias para ir al trabajo?
Para muchos californianos, ir al trabajo requiere pasar horas en la carretera. Cuando una persona tiene un traslado al trabajo, sólo de ida, de más de 90 minutos o más de 50 millas, se considera como un ‘super-commuter’, o un conductor de largas distancias.
En California, cerca de 574,000 personas realizan este tipo de traslados, la cifra más alta de cualquier estado del país. Los trabajadores latinos representan cerca del 42% de este grupo, el porcentaje más alto entre todos los grupos raciales y étnicos.
¿Por qué tantos latinos tienen traslados tan largos para ir al trabajo?
Algunos trabajadores sólo pueden encontrar viviendas a precios accesibles lejos de las principales zonas de empleo. Sin embargo, esto también significa pasar más tiempo en el camino y gastar más en transporte.
Esta realidad afecta especialmente a quienes tienen trabajos que requieren su presencia física, como los empleados de construcción, extracción, reparación y mantenimiento. Según un estudio de 2024 encargado por la Comisión de Transporte de California y Caltrans, estos sectores tienen la mayor proporción de trabajadores que conducen largas distancias para llegar a sus empleos.
El impacto económico puede ser considerable. El estudio reveló que el 53% de los trabajadores hispanos que realizan estos traslados largos ganan menos de $25,000 dólares al año. Esto refleja las dificultades económicas que enfrentan muchas personas que deben recorrer grandes distancias para ganarse la vida.
Cuando sube la gasolina, cada milla cuesta más.
Para quienes manejan más de 50 millas de ida y otras 50 de regreso, el gasto en gasolina puede aumentar rápidamente. Por ejemplo, una persona que recorre 100 millas al día, cinco días a la semana, en un vehículo que rinde 25 millas por galón, gastaría aproximadamente $20 dólares más por semana si el precio de la gasolina sube $1 dólar por galón.
Eso equivale a más de $1,000 dólares adicionales al año tan sólo en gasolina, considerando 50 semanas de trabajo.
Para las familias de bajos ingresos, este gasto extra significa tener menos dinero para alimentos, vivienda, servicios básicos y otras necesidades.
Para muchas familias, recorrer largas distancias para ir al trabajo no es una elección, sino una necesidad para salir adelante. El aumento en el precio de la gasolina representa una carga más para quienes ya hacen grandes esfuerzos para cubrir sus gastos. Los californianos no deberían tener que elegir entre ir al trabajo y cubrir las necesidades de sus familias.
Para hablar sobre el costo de la energía en California y su impacto en las familias es fundamental entender cómo afecta el aumento del precio de la gasolina a quienes recorren las mayores distancias para trabajar.
Hoy es el momento de alzar la voz. Pide a los líderes de California que tengan como prioridad brindar una energía a precios accesibles y con un sumistro confiable.